El viernes, 30 de septiembre, el actor alzireño Álex Gadea consiguió llenar con miles de personas los alrededores de las Murallas del Mercat donde se le mostraron numerosas muestras de cariño. El alzireño ha conocido el éxito en su tierra a través de l’Alqueria Blanca como Diego y a nivel nacional como Tristán en El secreto de Puente Viejo de Antena 3. De hecho, una fan llegó desde Sitges (Barcelona) para ver a su ídolo. Tener que volver a Madrid para ensayar el sábado un proyecto teatral en el que está inmerso le obligó a retirarse en seguida, eso sí, todavía perseguido por admiradoras de todas las edades. La naturalidad, sencillez y accesibilidad del actor encantó aún más a sus seguidoras. El tirón del pregonero propició que se realizara la Entrada falsa más multitudinaria de la corta historia alzireña.

El sábado se vieron con temor los dos grandes chubascos que arreciaron a lo largo del día pero se cumplieron las previsiones meteorológicas y a la hora de la entrada ya no llovió. En primer lugar salieron los cabos de cada escuadra acompañados de las bandas de música. Luego, arrancó la entrada con el bando cristiano y las “filàs” de Templarios, que volvían a la fiesta después de un año de “excedencia” y los Consellers del rei en Jaume, miembros del Consell de la Joventut d’Alzira que participaban por primera vez. Creuats Riberencs, que ostentaron la capitanía del año pasado, seguían el cortejo con un espectacular traje guerrero y a continuación las Bandoleras y Contrabandistas, que lo serán el año que viene, acompañadas por Llauradors de Picassent.
Cerró el bando de la Cruz una espectacular capitanía de los Cavallers Conqueridors del rei en Jaume, preparada durante todo el último año en la que recrearon una visión particular de la conquista de Alzira. El don de gentes del capitán, Bernat Iborra, le ha permitido contar con numerosos colectivos que han colaborado en esta ilusión, como la comparsa Contrabandistas de Carcaixent o la falla Colmenar. Detrás del nuevo estandarte de la filà, un rebaño de animales era el reflejo de los que llevaban los ejércitos, acompañados por pastores, los cuales abastecían de alimento a los soldados. El pueblo llano -formado por festeras del Alborxí- repartían rollitos de vino. Un ballet de magos y brujas preparaban un akelarre para que la luna no apareciera el día de la conquista de Alzira y la noche fuera lo más oscura posible. Los tambores de batalla y una amazona a caballo continuaban la comitiva. Doce escudos heráldicos reflejaban los apellidos de los caballeros Conquistadores. Unas guerreras venidas de Sajonia -letales asesinas en la oscuridad- bailaban para el capitán. Los frailes de las iglesias y abadías iluminaron con antorchas el camino a las murallas. Por si había que entrar en guerra directa, las tropas Jaime I disponían de un ariete que precedía al rey Jaume y Violante de Hungría -la segunda de las varias esposas que tuvo el Conquistador-, encarnados por Pasqual Tudela y M ª Ángeles Rodríguez.

El estandarte fundacional y los tambores de la Magdalena de Alzira precedían la carroza del capitán, Bernardo Iborra, acompañado de su favorita, Roge Ruiz -venida ex professo de Zaragoza- y las dos sobrinas del capitán. Iborra no utilizó arma sino que portaba un faisán dorado. Quien fuera Na Violant 2009, Ana Belén Aliño, ejerció como dama de compañía de la favorita. El embajador del capitán, montado como jefe bateador a lomos de un caballo, avanzó la llegada de la escuadra Els Dracs de Bellreguard y la oficial de Conqueridors, que lucían un traje especial de caballos.
Un ballet egipcio animaba la transición entre los dos bandos que abría la filà Mercaderes-sultania en el año anterior; la nueva comparsa Al Jazirins, así como Alborxins, que volvían a formar filà propia, la cual, además, era mixta. El ballet tribal de la asociación avanzaba la Sultania Mora, ostentada por los de la Villa. Cerraba el desfile la carroza del sultán Ximo Blasco, quien iba acompañado por su favorita Juani García.
Después del tradicional almuerzo de fiestas, el domingo a las 12, retumbaron los arcabuces por la avenida Luis Suñer y calles Faustino Blasco y Mayor Santa Catalina. En la iglesia, na Violant ofreció a la titular un ramillete de flores en agradecimiento por la protección en la conquista pacífica de Algezira. La comida de hermandad puso el punto y final a la festividad donde se hicieron reconocimientos a Concha Vidal, fundadora de la primera filà femenina y Juan Ortega, fundador del bando cristiano y la filà Conqueridors hace cinco años.
Fotos: Toni Gordó Martínez
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